AHTgelditu! NAFARROA (Euskara)
Vivimos inmersas en una grave crisis eco social global que si no lo remediamos nos conducirá al colapso civilizatorio a alta velocidad. El trágico accidente del TAV de Toledo, como lo fueron anteriormente los de Córdoba y Santiago, son una metáfora de a donde nos conduce este desarrollismo desaforado al que hay que echar el freno de emergencia urgentemente. Lejos de ello, el gran capital acelera aún más la máquina para aumentar exponencialmente sus ganancias mediante la explotación de los últimos recursos de la tierra y el sometimiento de la clase trabajadora a nivel planetario. El empobrecimiento, desigualdades e injusticias aumentan y en este caldo de cultivo el fascismo avanza y los tambores de guerra retumban por doquier. La tendencia del capitalismo a la centralización ha hacinado a la población en grandes ciudades, despoblando las zonas rurales y convirtiéndolas en zonas de sacrificio para las primeras. El TAV se convierte así en un instrumento más para favorecer esta hipertrofia urbana.
En este contexto, el sistema ha hecho de la vivienda un gran nicho de negocio. El rentismo salvaje de grandes tenedores, fondos buitres, intereses turísticos y particulares ha hecho su agosto -favorecido por la clase política en el poder- acaparando una gran cantidad de vivienda para especular con ella. El pueblo trabajador, así, se ve afectado por una doble opresión: por la clase empresarial en el trabajo y por la clase rentista en el acceso a la vivienda.
En esta coyuntura y ante la huelga general del próximo 11 de noviembre, AHT Gelditu! Nafarroa hace un llamamiento a secundarla y a participar activamente en la preparación de la misma, fortaleciendo los comités de huelga en centros de trabajo y barrios. En este sentido, nos hacemos eco de las reivindicaciones de los sindicatos de vivienda exigiendo la prohibición de los desahucios y de la utilización de la vivienda con fines especulativos, así como la bajada drástica de los alquileres y que estos sean indefinidos. La solución al problema de la vivienda pasa por revertir la tendencia a hacinar a la población en grandes ciudades posibilitando alternativas de vida dignas en las zonas rurales. También por recuperar y rehabilitar todas las viviendas que hoy en día están deshabitadas y ponerlas al servicio de la población más necesitada. Igualmente, por la expropiación forzosa de las viviendas que se utilizan con fines especulativos. Si en base a un pretendido “interés general” se expropian las mejores tierras de cultivo y lugares de gran interés ecológico para imponernos el TAV ¿no es mayor interés general el que la población no tenga que destinar más de la mitad de su sueldo en tener un techo? El dinero que se destina a la construcción del TAV o el que se regaló a los bancos en la crisis de 2008, y todavía no han devuelto, se podía emplear en costear todo ello.
Además, en este crítico momento nos parece fundamental hacer un llamamiento a la defensa de la casa común, el planeta tierra que nos alberga y alimenta y del que formamos parte indisoluble. Sin un futuro estable para la tierra difícilmente podremos hacer factible la reivindicación del derecho a la vivienda y a una vida digna. ¡No dejemos que nos desahucien de la casa común!
Esta huelga tiene que ser nuestro granito de arena en clave anticapitalista a esa ola de lucha que recorre Europa en contra de los recortes sociales y de la economía de guerra que nos quieren imponer. El capitalismo es sinónimo de desigualdad, destrucción y muerte. Ha llegado el momento de enviarlo al basurero de la historia y de crear entre todas un modelo alternativo post capitalista.
¡PAREMOS ESTA LOCURA DE SISTEMA! ¡TODAS A LA HUELGA GENERAL!