Zaldibar: el desastre cuando los vertederos rebosan

Por A Planeta para Sustrai Erakuntza

Ahora se cumple un año del desastre de Zaldibar. El 6 de febrero de 2020 el basurero colmatado situado en esta localidad vizcaína limítrofe con Gipuzkoa se desplomó sobre la autopista A8. El alud no coincidió con el paso de coches por lo que no supuso ninguna víctima fatal, pero sí arriba en la zona alta del basurero, ya que pilló a los trabajadores del mismo: Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán. Pese a conocer su desaparición, sus cuerpos no fueron encontrados, en el caso del primero hasta agosto de 2020, a 23 metros de profundidad. En el caso del segundo, un año después permanece sin ser encontrado. Eso supuso, que en los primeros días se albergaron esperanzas de encontrarlos, lo que se disipó con los días. Para las familias ha sido/es muy duro el imaginar a sus seres queridos en aquel revuelto de basura, tierra y escombro.

Este vertedero se encuentra en términos de Zaldibar pero es un barrio de éste, Eitzaga, que en realidad se encuentra a unos 5 km del núcleo. Mientras, Eitzaga se encuentra más cerca de la localidad de Ermua (a poco más de un km) y de Eibar (2’5 km). Aunque Eitzaga en sí es un núcleo rural de pocas casas, la zona en la que se encuentra es una zona de alta densidad poblacional, con 50.000 habitantes en ese perímetro.

El vertedero fue impuesto al ayuntamiento de Zaldibar. La primera vez que se planteó en 1993 se desestimó debido a las protestas y el rechazo local, para ser revocada su prohibición en 1997 por el mínimo voto1 . El PNV siempre fue la mayor fuerza en el consistorio y el principal promotor, hasta 2011 en que gana EH Bildu. En 1998 el ayuntamiento de Zaldibar aprobó el realizar consultas en los barrios que se iban a afectar por proyectos de vertederos, sin embargo nunca se llevó a cabo. El cambio normativo de 2002 facilitó su permiso en 2003. Pero no se le concedió la autorización ambiental integrada hasta 2007. Entonces ya existían ilegalidades en otro vertedero de la localidad. Por tanto, Verter Recycling, su gestora, llenó y rebasó el vertedero en 13 años.

Así, en Gipuzkoa, sumidos en el conflicto contra la incineradora este desastre fue otro argumento más con la gestión de residuos propuesta por las instituciones vascas. Aunque situado en Bizkaia, este vertedero acogía muchos de los residuos de la zona guipuzcoana cercana. Se desconocía la situación, y una vez más, se desconocían las consecuencias. A nivel institucional, estas se minimizaban, o se ignoraban, pese a (luego se supo) las alertas existentes. Localmente sin embargo, la situación en el vertedero y la invasión que suponía en el pequeño barrio rural de Eitzaga el trasiego de 200 camiones diarios portando toda esa basura (500.000 toneladas anuales) era fuente de preocupación y malestar. Los trabajadores fallecidos también alertaron de la posibilidad de un accidente,

Una vez ocurrido el desastre, se repitió el tráfico de volquetes a través del barrio, añadiendo a la situación, trafico pesado continuado, derramando barro, residuos y lixiviados, y contaminando también con sus humos. El Gobierno Vasco calculó en 23.000 camiones los necesarios para sacar los residuos de Zaldibar. Su destino es desconocido, aunque se ha filtrado que podía ser Huelva2, lo que dentro de todo este despropósito todavía añade más a él, pues no se podía haber buscado un sitio más alejado (954 kms). Solo sabemos que el resto de ayuntamientos vascos rechazó el aceptar los residuos de Zaldibar, lo que también dice mucho del grado de toxicidad y también de como queremos asumir nuestros propios problemas. Para el 6 de mayo, en cuatro meses, 7.000 camiones habían sido revisados en la búsqueda de los cuerpos de los trabajadores desaparecidos.

La gestión de residuos en vertederos es ampliamente rechazada, sobre todo por las instituciones como estos se rebosaban con el tiempo. Pero como decimos, coincidiendo con la implementación de incineradoras, muchos se han mantenido sin contar con mucha oposición. Pese a que en Bizkaia opera la incineradora de Zabalgarbi desde 2004, ello no conlleva que se abandone el modelo de vertedero, pues al lado suya opera el de Artigas (con vida prevista hasta el 2044), el de Jata, y como sabemos, el de Zaldibar hasta su colapso en febrero de 2020. De ellos solo el de Zaldibar tenía presunta capacidad para residuos industriales, aunque como se supo tras el accidente, no existían ningún medio ni forma de tratamiento ni almacenamiento específico para estos.

En Gipuzkoa por su parte se habían cerrado los vertederos de Lapatx en Azpeitia en 2015, Sasieta en Goierri en 2016 y el de Mutiloa también en Goierri tras el desastre de Zaldibar, también colmatado.

Los desechos industriales también son un problema

Una vez ocurrido el accidente, quedó en evidencia que escondía aquella enorme escombrera. A ella se transportaba muchos de los desechos de la industria y construcción: el 60% de lo que recibía era de la industria y 20% de la construcción. Así Zaldibar acogía todo lo que se rechazaba en otros vertederos, todo tipo de residuos industriales3, desde lodos de la papelera Papresa de Errenteria, de siderurgia, pinturas y químicos e incluso amianto, todos ellos sin contemplar ninguna de las medidas que exige la normativa, ningún tipo de tratamiento, ni de almacenamiento especial en depósitos estancos.

Sin embargo, Verter Recycling poseía permiso para recibir amianto concedido por el Gobierno Vasco en 2016, aunque no estaba homologado para recibir residuos tóxicos. Así se desecharon allí 16.148 toneladas de amianto4, parte de él sin licencia, pero de cualquier forma, sin ninguna forma de gestión y almacenamiento que garantizara su seguridad y que impidiera la propagación y contaminación.

En 2011 por ejemplo, fue sancionada con 33.000 euros por haber almacenado 175 toneladas sin autorización y sin medidas, residuos que contenían PCB (policlorobifenilos)5. Los PCB son compuestos químicos que se utilizaron para multitud de fines (aceites lubricantes, resinas aislantes, pinturas, ceras, selladores, refrigerante en equipos eléctricos, etc.) pero que al descubrirse sus riesgos para la salud y el medio ambiente se retiraron del mercado, con plazo de 2010. Por lo que consta, pese a tener conocimiento de ello, no hubo otras inspecciones ni medidas tomadas para eliminar o almacenar residuos de esta toxicidad de manera adecuada.

Pero también trascendió a la opinión pública que el vertedero y su gestora, Verter Recycling, sí bien recibía cuantiosos pagos de la administración por hacerse cargo de esos residuos, ésta no realizaba inspecciones suficientes, y las que se hacían no tenían mayor consecuencia ni eran objeto de seguimiento.

Poco antes del ocurrir el crimen, en noviembre 2019, el departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, entonces dirigido por Iñaki Arriola, alguien muy cercano al dueño del vertedero, otorgó la calificación más baja de cumplimiento de la normativa medioambiental al vertedero de Zaldibar6. La razón era por existir “algún incumplimiento clasificado como significativo o severo o un cúmulo de incumplimientos” pero sin establecer cuáles eran y sin proceder a sancionarlo. Solo fue cuando ocurrió el accidente que ese departamento informó que procedían a “abrir un expediente a la empresa”.

También trascendió que como ya era patente con el negocio de la incineradora, y otros, que pese a ser “basura”, esta mueve muchos millones, y Verter Recycling había priorizado los millones a todo lo demás. Los vertederos de la CAPV reciben 47 millones de euros al año por los residuos recibidos. En el caso de Verter Recycling, otra de las irregularidades es que faltan las cuentas de los últimos años, siendo la última de la que hay constancia de 2017. Siendo una empresa de dos accionistas y solo seis trabajadores, ese año registró un beneficio neto de 1.744.876 euros7.

Debido a la alta industrialización de la Comunicad Autonómica Vasca (CAPV) los residuos correspondientes a ésta son muy altos: 3,78 millones de toneladas son de origen industrial (el 60% de todos los residuos) de los que el 5% son peligrosos, y 1,32 millones de toneladas de la construcción (el 21%) que contrastan con los son residuos urbanos, que pese a centrar el debate del conflicto de los residuos, sólo contabilizan por el 19% (1,2 millones de toneladas). A nivel personal los residuos industriales sumarían más del doble que los domésticos si los dividiéramos por persona en la CAPV. Estos residuos, correspondiendo a nuestra economía, de la que dependemos, también nos corresponden. Por ello el debate social debería incluir más niveles y aspectos.

La sociedad se harta – y se organiza

Dos días después de ocurrir el desastre, el 8 de febrero 2020, otro nuevo tuvo lugar: por el movimiento de los residuos, y obviamente, ser muchos de ellos de carácter inflamable, y otros factores, se iniciaron fuegos que se sofocaron en distintos momentos pero que continuaron hasta el 21 de febrero8. En todos esos días, se minimizó también el posible riesgo de los humos.

Fue el 15 de febrero, cuando iban a jugar el partido correspondiente a la jornada de la Liga española entraEibar y la Real Sociedad, cuando este se suspendió por las condiciones, y cuando los habitantes de esa zona confirmaron sus miedos por la alta toxicidad de aquellos humos. Debido a los residuos altamente tóxicos antes mencionados y que no se encontraban recluidos, los humos tenían niveles altos de dioxinas y furanos. Estos son contaminantes ambientales persistentes (COP), acumulativos, considerados por la OMS como altamente tóxicos y causantes de cáncer. Además, el humo contenía flúor, cloro, bromo, nitrógeno y azufre. Una vez que se tuvo conocimiento de la alta toxicidad, se desató el descontento social, porque a todas las demás irregularidades ahora se sumaba la falta de actuación institucional, ya que no fue hasta el 14 de febrero, cinco días más tarde, que no aconsejaron a la población a que no abrieran ventanas y limitaran el estar fuera.

A la mala gestión y poca voluntad, se le une la falta de personal para llevar el control de todas las instalaciones, pues solo existen 8 inspectores para vigilar los 13 vertederos de la CAPV, revisión que se realiza cada uno y tres años, lo que es insuficiente. Esos 13 vertederos se sitúan 1 en Araba, 2 en Gipuzkoa y 10 en Bizkaia, y recogen el 36% de los 6,3 millones de toneladas de residuos que se generan cada año. De ellos 9 son privados y 4 públicos. En Bizkaia existen otros 3 como el de Zaldibia, para residuos no peligrosos de origen industrial, los 3 privados.

La sociedad, en especial la comunidad afectada situada cerca del vertedero, demanda justicia, algo que conlleva un lento proceso. Se ha iniciado el proceso de instrucción y tardará otro año, mientras que el juicio se alargará otros 5 años. En octubre 2020 se anunció la configuración de una acusación popular en la que figuran Zaldibar Argitu y la Carta de los Derechos Sociales de Euskal Herria.

Zaldibar Argitu es la plataforma local creada tras el crimen y que , como su nombre en euskera indica, busca dar luz a éste. Zaldibar Argitu ha organizado numerosos actos de protesta nada más ocurrir el accidente y después, con por lo menos una manifestación por mes (hay que tener en cuenta que en marzo se introdujeron las medidas restrictivas para paliar la pandemia, y que también a nivel informativo, esta a restado espacio a otra información).

También en la UE se sigue el caso a través del comisario de Medio Ambiente Virginijus Sinkevicius planteó la necesidad de establecer si las autoridades vascas habían cumplido con su obligación de «vigilar, detectar y, en última instancia, sancionar» los posibles incumplimientos ocurridos en el vertedero.9

La responsabilidad de la administración ha sido poca asumida, mientras que desde la administración se ha centrado la responsabilidad en la empresa, Verter Recycling, cosa que también ha causado gran malestar en la sociedad y sobre todo en la zona afectada. Porque además, actuales miembros de las instituciones, parecen estar bastante implicados.

Conclusión

El crimen de Zaldibar ocurrió en pleno debate de la gestión de residuos en Gipuzkoa, con una incineradora ya funcionando, aunque no oficialmente. Esta incineradora se construyó e impuso a todo un proceso popular que desarrolló procesos de recogida selectiva de grandes resultados, Atez Ate o Puerta Puerta. Mientras el foco estaba en la incineradora, asistíamos a este desastre, provocado por aquellos que nos vendían una gestión moderna y limpia. Un vertedero en el que se mezclaba todo, en que no se tenían en cuenta medidas de seguridad para residuos tóxicos, ni su capacidad, ni problemas ambientales consecuentes.

Nos confirmó que los políticos en las instituciones priorizan un modelo de beneficio inmediato al beneficio de la sociedad en general y de las próximas generaciones (no solo por la contaminación y cambio climático que les dejamos, sino también por una deuda y un modelo cada vez más difícil de modificar), y al beneficio del medio ambiente. Ellas que tenían que proponer y contribuir a esos sistemas impulsados en la mayoría de ocasiones por ciudadanas con pocos medios pero con mucha voluntad, priorizaron un sistema que resultó en este desastre – todavía sin resolver, pues todavía aumenta: ahora hay que sacar la tierra contaminada, transportarla, y ya ese vertedero no existe así que con los residuos actuales también hay que buscar otra fórmula. No es de extrañar, que ahora también planteen el incinerar residuos industriales en Zubieta10, con lo que eso supone. Y sigue la presión en esos pueblos de transporte rodado y camiones portando residuos tóxicos sin protección. Y un trabajador sigue sin aparecer tras un año.

Esas instituciones deberían ser también las responsables en impulsar formas de consumo y por tanto de comercio también, más respetuosas con el medio ambiente y menos generadoras de residuos. Pero también formas económicas y de producción, e incluso construcción. Pues si algo muestra Zaldibar, es que pese a nuestros residuos domésticos, también somos responsables de muchos residuos correspondientes a nuestra industria y construcción, de las cuales nos beneficiamos y que también son nuestros residuos, y algunos de muy difícil gestión.

ERREFERENTZIAK:

1Zaborraren itzala Verterren gainean

www.berria.eus/paperekoa/2067/004/001/2020-03-06/zaborraren-itzala-verterren-gainean.htm

2www.ikusle.com/zaldibar-el-gobierno-vasco-baraja-trasladar-en-23-000-camiones-a-huelva-los-residuos-toxicos

3Transportistas aseguran que en Zaldibar los residuos tóxicos se ocultaban bajo la tierra mezclados www.naiz.eus/eu/info/noticia/20200216/transportistas-aseguran-en-zaldibar-hay-toneladas-de-toxicos-mezclados-no-separados

4www.elsaltodiario.com/argia/vertedero-zaldibar-almacenaba-amianto-gobierno-vasco-autorizara

5www.deia.eus/bizkaia/2020/04/13/2008-han-impuesto-trece-sanciones/1031081.html

6Arriola no sancionó al vertedero pese a conocer las deficiencias www.elmundo.es/pais-vasco/2020/02/08/5e3ea97221efa033088b45dd.html

7www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2020-02-23/hemeroteca_articles/verter-gano-en-2017-mas-de-lo-que-lakua-gasto-en-gestion-de-residuos

8www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/7047617/sofocado-incendio-vertedero-zaldibar-21-febrero-2020

9www.elindependiente.com/spana/2021/01/31/joaquin-un-ano-bajo-toneladas-de-vertido-y-angustia-en-zaldibar

10https://cadenaser.com/emisora/2020/02/19/radio_irun/1582116794_284637.html

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