Recordaréis que en marzo informábamos de la resistencia en el parque Don Bosco de Boloña: pues seis meses después, el movimiento ciudadano para conservar el parque ha conseguido una victoria, pues el ayuntamiento ha desestimado el proyecto!
En aquel artículo hacíamos una analogía sobre el caso de Donostia, en el que la comunidad se oponía cambien a la eliminación del parque de manteo y sus sustitución por un centro educativo, y también con la tala de otro en Marrutxipi para una nueva variante. Desgraciadamente, mientras nos congratulamos por esta conquista popular, los proyectos de Donostia siguen viento en vela, con las estructuras del centro ya asomándose en manteo, y con un nuevo tinglado de puentes y viales en lo que era Marrutxipi. No siempre se consigue, pero siempre hay que intentarlo porque sí se puede.
Pero como nos recuerdan, pese a la victoria, la lucha no se acaba, porque a represión sufrida durante estos meses continúa. El 23 de septiembre, serán juzgadas cuatro personas que participaron en la rsistencia del parque en Boloña (Tribunal de vía d’Azeglio). Las cuatro personas fueron detenidas la noche del 3 al 4 de abril en una jornada solidaria en el parque. Además se han abierto una docena de causas contra otros tantos sujetos, definiendo su resistencia como «conducta violenta».
De nuevo, incluimos el artículo sobre esta victoria por
Nos disponíamos a escribir este artículo cuando recibimos una buena noticia: el ayuntamiento de Boloña ha dado un giro de 180 grados, y ya no talará decenas de árboles del parque Don Bosco para llevar a cabo un proyecto de construcción de un colegio que muchos consideraban insensato.
Las numerosas personas que llevaban meses ocupando el parque han ganado. Es la demostración de que se pueden parar las obras, de que se puede defender el suelo, de que el lema de los obreros «resistir un minuto más que el amo» sigue siendo válido y se adapta bien a las disputas actuales. La participación real desde abajo puede derrotar a la participación simulada y pilotada desde arriba. El futuro no está escrito y la lucha vale la pena.
Piénsese en el autodenominado «amplio campo», que ha optado por designar a Michele De Pascale como próximo presidente de la región. Renziano remanente en el PD, De Pascale es un ferviente partidario de la cementificación, los GODII -obras mayores nocivas, inútiles e impuestas- y los combustibles fósiles.
Desde 2016, De Pascale es alcalde de Rávena y presidente de esa provincia, ergo es el principal responsable político del récord de consumo de suelo que asola ese territorio, la cuarta región más impermeable de Italia. Una realidad que él se ha esforzado repetidamente en mantener fuera del debate público, recurriendo incluso a distracciones surrealistas. Como cuando, en el momento álgido de las inundaciones de mayo de 2023, intentó culpar del desastre a las nutrias y a «ecologistas» no identificados. Lo contamos aquí.

Obviamente, De Pascale es un ardiente partidario de la instalación del regasificador SNAM -y de la megarepresa de novecientos metros de ancho que debería servir para protegerlo de las mareas de tempestad- frente a la costa de Rávena. Al fin y al cabo, durante muchos años la ciudad ha estado prácticamente en manos de ENI y de los lobbies fósiles en general.
Es evidente: gracias también a la cobertura «izquierdista» y «verde» de ciertas listas laterales y civ…etta, se persigue una continuidad total con las políticas de Bonaccini -bien resumidas aquí-.
No sólo no hace falta ser adivino para entenderlo, sino que es lo que declara De Pascale. En esencia, cemento y asfalto en pleno apogeo. Una vez oficializada su candidatura, una de sus primeras declaraciones se refirió a la necesidad de nuevas excepciones a la ley regional de urbanismo, para dar cabida a «las empresas que quieran ampliar sus naves».
La incógnita que no habían tenido en cuenta hasta ahora eran precisamente las luchas.
Hicimos lo que pudimos para apoyar la del Parque Don Bosco, con análisis, tomas de postura, presentaciones de libros y películas en el presídium, así como una presencia solidaria en momentos clave. Por razones sentimentales, recordamos en particular los ataques psíquicos, una táctica de la matriz «Blissettiana» que está experimentando un inesperado y bienvenido renacimiento en Bolonia.
El ataque psíquico al alcalde Lepore del 2 de julio ya ha dado algunos frutos. Anteayer, 27 de julio, hubo uno dirigido a De Pascale.

Entre las intervenciones de los últimos meses, destacamos la de Wu Ming 2 en la conferencia «La crisis del modelo neoliberal, entre catástrofes medioambientales y criticidades socioeconómicas: el caso de Emilia-Romaña», organizada por la RECA (Red para la Emergencia Climática y Medioambiental en Emilia-Romaña) y celebrada los días 17 y 18 de febrero.
Las actas acaban de estar disponibles; la ponencia de WM2 se titula «El puño de asfalto en el guante verde: retórica y devastación en Emilia-Romaña». Está en la página 38, pero merece la pena leer todo el dossier.
El alcalde de Bolonia Matteo Lepore sobre el giro en el parque Don Bosco, 27 de julio de 2024: «Esto no significa que nadie pueda pensar en parar las obras. El mío no es un paso atrás, sino un paso al lado».
La recopilación de las actas de la conferencia de la RECA de febrero SOBRE EL «MODELO EMILIANO» Y SUS CRITICIDADES ECONÓMICAS, SOCIALES Y MEDIOAMBIENTALES».
Tras no poco trabajo, hemos conseguido recopilar las actas de la conferencia promovida por la RECA los pasados 17 y 18 de febrero en Bolonia, ya de por sí muy elocuente en su título «La crisis del modelo neoliberal, entre desastres medioambientales y criticidades socioeconómicas: el caso de Emilia-Romaña».
Hemos querido que este importante elemento de reflexión, con una importante aportación de expertos en temas medioambientales, de intelectuales que han abordado temas económico-sociales, y también de activistas que en los últimos años han trabajado en estos dos frentes (ver las actas del congreso en el enlace https://www.recaemiliaromagna.it/wp-content/uploads/2024/07/ATTI-CONVEGNO-RECA-17-18-FEBBRAIO-2024.pdf), partiera de la idea de desmontar una tesis, muy extendida durante mucho tiempo, que enfocaba incorrectamente la relación entre la situación económico-social de nuestra región y la situación medioambiental.

Es decir, que la región de Emilia-Romaña se caracterizaba por altos niveles de bienestar, un elevado crecimiento económico y del empleo, y una fuerte y generalizada protección social, pero que todo ello se «pagaba» con la externalidad negativa de la agresión e incluso degradación medioambiental. Tampoco lo es el planteamiento de que, para no aislar la cuestión medioambiental, se hizo fundamental asociar la justicia social a la justicia climática, que en sí misma es sacrosanta, pero que corría el riesgo de quedarse demasiado en la superficie del problema.
En realidad, la tesis de fondo que nos movía, y que queríamos investigar con el debate de la conferencia, es que existe una profunda conexión entre el modelo de crecimiento económico, el tejido productivo y social que lo sustenta, y las fuertes y negativas repercusiones medioambientales que de él se derivan. En definitiva, no un modelo económico-social positivo que tenía su lado oscuro, con el que al final había que convivir, sino todo un sistema económico-social-medioambiental que cada vez responde menos a las necesidades e intereses generales de la población, y en particular de las clases más pobres y desfavorecidas. Se trata de un modelo que se ha distanciado cada vez más de los «esplendores» del «modelo Emilia-Romaña» afirmado desde finales de la posguerra del siglo pasado hasta finales de los años setenta (para quienes deseen profundizar, lean el texto de Corrado Oddi, publicado en el número 72 de la revista Alternativas para el Socialismo «La parábola descendente del modelo emiliano-romagnolo» en el siguiente enlace https://drive.google.com/file/d/1ccaiebb2j6jq2vXaJNhdRjGUQvBh_Fo8/view ). Hoy hemos llegado, en nuestra región, a un sistema económico-social-ambiental que puede definirse como una variante del pensamiento y la práctica neoliberal, ciertamente más capaz de inclusión y protección social (aunque ahora más como herencia del pasado que como rasgo interno del modelo actual), pero que se inscribe plenamente en el paradigma y los ejes básicos del neoliberalismo. No hay otra forma de describir una situación en la que, en los últimos años, se ha acentuado también el proceso de financiarización de la economía, ha crecido el trabajo pobre y de baja calidad, se ha avanzado hacia la privatización de bienes comunes fundamentales, no sólo el agua y los residuos, sino progresivamente también la sanidad, que siempre se ha presentado como el «buque insignia» de las políticas regionales, se consumen cada vez más materiales naturales y se trasladan al medio ambiente los costes de un tejido productivo intensivo en energía.
El objetivo de la conferencia no era sólo construir una posible base teórica -y por supuesto esto no es poco y aún no se ha logrado del todo- para quienes trabajan por un giro alternativo en las políticas regionales. La otra palanca que nos movió a construirla fue proporcionar también un terreno de trabajo concreto para la iniciativa social de los movimientos y realidades sociales de Emilia-Romaña. Que es también el camino que RECA (Red para la Emergencia Climática y Medioambiental en Emilia-Romaña) ha tomado en los últimos años. Constituida inmediatamente después de la instauración de la junta Bonaccini en 2020, RECA participó en la confrontación con el consejo regional sobre el Pacto por el Trabajo y el Clima promovido por el mismo, decidiendo no firmarlo, a partir de las evidentes contradicciones entre las intenciones, más o menos buenas, anunciadas y las políticas concretas practicadas; construyó su propio Pacto por el Trabajo y el Clima, con una inversión lingüística que no fue casual; promovió, junto con el Legambiente regional, 4 proyectos de ley regionales de iniciativa ciudadana, firmados por más de 7.000 ciudadanos, sobre consumo de agua, residuos, energía y suelo; ha promovido y participado en las movilizaciones y disputas más relevantes producidas en la región, desde la oposición a la regasificadora en Rávena hasta la oposición al Passante di Mezzo en Bolonia.

En definitiva, un itinerario que ha avanzado aunando el conflicto respecto a los erróneos encuadres de las políticas regionales y una propuesta para construir opciones alternativas, también con una sólida base teórica tanto respecto a las cuestiones individuales abordadas como en el esbozo de un horizonte general. Y que pueda servir para construir la convergencia necesaria para todos los movimientos y realidades sociales que pretenden cambiar profundamente los paradigmas productivos, sociales y medioambientales hasta ahora dominantes en Emilia-Romaña.
Es también por esta razón por la que pensamos que fue útil producir la reunión de reflexión del 17-18 de febrero y hoy ofrecer las actas del debate terminado, con la conciencia de que todavía hay un largo camino por recorrer para afirmar nuestros objetivos. Pero del que no renunciamos y, de hecho, nos sentimos animados a seguir persiguiéndolos, viendo la necesidad y la urgencia de hacerlo.

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