(Euskara)
Los macro-proyectos de energía renovable surgieron por toda la geografía vasca, como por generación espontánea (no tanto: es otra nueva burbuja capitalista impulsada des de la supuesta Transición Ecológica), sin tener en cuenta las verdaderas razones para una Transición ni acciones mucho más necesarias y urgentes.
Muchos de ellos han sido paralizados en Euskal Herria: los de Statkraft de Piaspe (Azpeitia, Zestoa and Errezil) y Itsaraz, los de Pagoeta, de Izarraitz y Hernio-Gazume, el de Blackstone en Enkarterri y muchos más. Eso sí, muchos siguen adelante.
Pero lo que todo esto supone es que tenemos razón: su impacto ambiental, social y económico es enorme. Porque incluso contradice a las propias instituciones y sus propias normativas. Todo esto supone que la sociedad civil tiene que estar ahí y oponerse, de lo contrario, quizás no tengan tan en cuenta esos impactos que provocan.
Ahora, a todos ellos se une otro nuevo proyecto desechado: Sarbil. La razón para su paralización no es otra que un informe ambiental desfavorable. Pero nos engañamos si pensamos que no ha sido por la gran movilización de la gente de la zona de Etxauri. 
Como ellas y ellos expresan tan bien: «Esta lucha vecinal que se ha desarrollado tanto en el valle como en los alrededores se basa en una oposición que no nace de un rechazo a las energías renovables, sino de la convicción de que, al margen de la idoneidad de un macroproyecto energético diseñado con criterios de especulación económica, no todos los lugares son adecuados para albergar instalaciones industriales con impactos ambientales injustificados e irreparables».
Incluimos aquí el comunicadocompleto.
Se paraliza el macroproyecto fotovoltaico en Sarbil por informe ambiental desfavorable
El macroproyecto fotovoltaico de Sarbil (Cabezón de Etxauri) ha sido paralizado por la declaración de impacto ambiental desfavorable que el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha emitido y publicado en la Resolución 1090E/2026, de 15 de septiembre. El proyecto, promovido sobre terrenos de Etxauri, Cendea de Olza y Orkoien con la colaboración y el apoyo firme del partido político EH Bildu, ha sido finalmente desestimado tras un año de oposición vecinal.
En abril, el colectivo Cabezón de Etxauri Bizirik presentó ante el Departamento de Medio Ambiente un dossier de 260 páginas con 23 alegaciones ambientales, jurídicas y técnicas. También se recogieron y se entregaron más de 2500 alegaciones firmadas en papel, sin contar con las entregadas de forma digital. Sumándose a ello, los ayuntamientos de Cendea de Olza, Salinas de Oro, Valle de Goñi, Bidaurreta, Belaskoain, Larraia, Izurzu, Lezaun, Otxobi y Sarasate, así como la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada, Asociación Urbi Auzo elkartea, Gure Haizea, Urbasa Andia Bizirik, Fundación Sustrai Eraikuntza, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y el grupo Satorrak pidieron también la paralización del macroproyecto.

Esta lucha vecinal que se ha desarrollado tanto en el valle como en los alrededores se basa en una oposición que no nace de un rechazo a las energías renovables, sino de la convicción de que, al margen de la idoneidad de un macroproyecto energético diseñado con criterios de especulación económica, no todos los lugares son adecuados para albergar instalaciones industriales con impactos ambientales injustificados e irreparables. La Administración entiende que se pretende implantar una actuación industrial incompatible en un enclave con valores ambientales, ecológicos y paisajísticos muy elevados.
Numerosas vecinas y vecinos de la zona, y desde el colectivo “Cabezón de Etxauri Bizirik”, han expresado su claro rechazo desde el 31 de octubre de 2025, cuando el ayuntamiento de Etxauri, el promotor y el ingeniero explicaron que ya tenían firmado un acuerdo para llevar a cabo el macroproyecto. Casi un año después, hoy es el día en que ha quedado claro y nítido que se ha estado promoviendo un proyecto de manera deshonesta, antes de informar a la ciudadanía, con muy poca transparencia ni participación, impulsado irresponsablemente antes de analizar siquiera los impactos ambientales y sociales.
En este proceso han destacado la falsa participación pública, la gestión irresponsable de EH Bildu, los colectivos de nueva creación en defensa de la supuesta soberanía energética, los 14.000€ de dinero público gastados por el Ayuntamiento de Etxauri en un supuesto proceso deliberativo después de haber tomado previamente la decisión, las reuniones a puerta cerrada y todas las mentiras respecto a este proyecto: la gobernanza compartida, los términos “agrovoltaico” o “ecovoltaico”, que la cooperativa Goiener apoyaba el proyecto, la producción energética destinada principalmente al consumo local y regional, la revisión de los impactos ambientales a los 2, 5, 10 y 15 años, las medidas para conservar la biodiversidad, el sellado para imposibilitar otros proyectos “venidos de Madrid”, que estaba todo en marcha y no era posible paralizarlo y el mantra repetido una y otra vez de que “este proyecto es diferente”. Todo esto ha caído en saco roto.

La gestión irresponsable y opaca de este macroproyecto deja en el valle de Etxauri y en todas las personas implicadas importantes impactos İsicos, psíquicos y sociales, rompiendo la cohesión social entre vecinos/as, colectivos, concejos y ayuntamientos. Sin embargo, se trata de una noticia digna de celebración que ha alegrado y aliviado profundamente a quienes han participado en este proceso. Afortunadamente, el Departamento de Medio Ambiente ha rechazado este proyecto y desde el colectivo Cabezón de Etxauri Bizirik agradecemos enormemente su objetividad, su independencia y su rigor técnico. También damos las gracias a todas las personas, colectivos, entidades, ayuntamientos y concejos que han aportado su energía y han estado ahí, trabajando desde el respeto para defender el entorno natural.
Ante las imposiciones que nos llegaron desde arriba por sorpresa, que intentaron lucrarse de un territorio cuidado por nuestras antepasadas y antepasados, durante este largo año hemos creado un mosaico colectivo con expresiones de dignidad en defensa del medio ambiente, el territorio y la soberanía popular. Queda pendiente sanar la herida de este proceso y recuperar la salud física, psicológica y emocional usurpadas, amén de la crisis ambiental y energética. Pero hoy, toca celebrar la victoria a favor de Sarbil. 16/09/2026