Entrevista con una persona procesada
El 15 de junio de 2021 hubo una operación en la región de Limousin en la que doce personas fueron detenidas, por presuntamente encausar varios sabotajes. Seis de ellas estuvieron varios días arrestadas, y a tres se les aplicó la legislación antiterrorista, lo que implicó que estuvieran de tres a cuatro días detenidas e incomunicadas. En esta entrevista hablamos con una de las personas encausadas.
¿Cuáles son las acciones que han generado este juicio?
En Febrero de 2020 hubo un sabotaje en contra de los contadores inteligentes Linky. Estos nuevos contadores de luz envían automáticamente por ondas la información de tu casa: conocen tu consumo, saben si estás en casa, ¡hasta pueden saber las cadenas de televisión que sueles ver! Controlan todo, y encima es un sistema de ondas electromagnéticas que envía ondas al interior de la casa. Mucha gente se negó a su implantación, pero se impusieron por la fuerza. Fue entonces cuando comenzó una campaña en contra, hubo un sabotaje en la central de la empresa de líneas eléctricas ENEDIS, donde ocho furgonetas que contenían material fueron quemadas. Luego en enero de 2021 hubo otro sabotaje en un centro de telecomunicaciones donde fueron destruidas antenas de televisión. Ardió una antena que medía 230 metros, con repetidores de las compañías que usan el 5G. Aparentemente había también una antena militar.

¿Cómo fue el proceso de la detención?
Hacia las seis o seis y media de la mañana llegaron a mi casa los grupos de intervención de la gendarmería, que son los que actúan cuando asumen que hay indicios de terrorismo. Nosotros no cerramos la puerta de casa con llave, y podrían haber entrado tranquilamente, pero rompieron la cerradura, lo clásico en cualquier intervención de este estilo. Subieron a mi habitación con armas tipo metralletas con láser. Yo estaba en la cama, desnudo, y me cachearon de esa guisa. Mantuve la tranquilidad, de hecho, vi que uno de ellos estaba temblando un poco, y le dije: “tranquilo, tranquilo”. Y nada, pues nos detuvieron.
¿Cómo se desarrolló el proceso legal inicial?
A mi compañera y a mí nos separaron, y estuvimos cuatro días incomunicados, con preguntas, interrogatorios y demás. Una vez pasados esos días, pasamos a ver a la jueza de instrucción que se encontraba en Limoges. Ésta decidió meternos directos en la cárcel de modo preventivo. Un juez de paz valoró si los tres inculpados seríamos encarcelados o puestos en libertad, y si podríamos revocar la pena. Tras un breve juicio decidió ponernos en libertad bajo control judicial, lo que significa que dos veces a la semana debíamos ir a la gendarmería a firmar, que no podíamos salir del territorio y que estaríamos bajo control constante. El juez de libertad era un tipo simpático, porque, teniendo en cuenta que era verano, nos dijo: “váyanse a la playa a tomar el sol, y no hagan tonterías; porque yo he entendido que pensaban hacer todavía alguna cosa”. Y nos puso en libertad condicional, a pesar de que la jueza de instrucción, que es la que instruye el dossier, quería meternos directos. Esto ha durado cinco años hasta ahora, y el 19 y 20 de marzo de 2026 se va acelebrar el juicio.
¿En qué medida ha supuesto esto un cambio en tu vida?
Obviamente, prefiero no tener que estar bajo control judicial, pero trato de vivir con normalidad. Vamos a ser juzgados por dos dossieres, y en cada uno de ellos la pena máxima es de 10 años de prisión, así que me doy cuenta de que tenemos suerte de no estar en prisión preventiva. Además, la condición de tener que ir a firmar ha bajado de dos veces por semana a una vez al mes. Sé que va a ser duro, pero no me quita el sueño, porque pienso que esas acciones son justas y necesarias.
¿Qué objetivos crees que se pretendían conseguir con este tipo de acciones?
Quiero decir que yo he negado siempre y niego mi participación, pero que al mismo tiempo he reafirmado mi solidaridad con la gente que lo ha hecho. Las acciones han sido reivindicadas en los periódicos de una manera anónima. Es una evidencia que los grandes intereses económicos están destruyendo el mundo y que los lobbies de las telecomunicaciones están infiltrados en todas las comisiones de salud pública, y en todos los laboratorios donde se investigan los efectos de las ondas electromagnéticas. Funcionan en Bruselas, en Washington… y controlan completamente todo. Aunque los daños ocasionados en dichos sabotajes parecen muy elevados, en realidad son rápidamente reparados, y con relación a una gran multinacional no supone gran cosa. Son miserias para las grandes empresas. Solo el grupo Orange ha hecho este año unos beneficios netos de 1,3 millares de euros. Sabemos que las investigaciones científicas que se hacen sobre este tema están condicionadas por estos lobbies. No dicen que las ondas no son peligrosas, sino que no está probado que sean peligrosas. De esa manera, quieren bloquear todo debate público. Pero la gente sí quiere debatir sobre este tema. De hecho, hay gente independiente que ha hecho numerosos estudios en los que demuestran que hay una relación directa entre las ondas electromagnéticas y la proliferación de cáncer. En todo esto el principio de precaución no es aplicado.
¿Qué es el principio de precaución?
Es el principio que asume que algo puede acarrear riesgos para la salud pública, aunque no haya certeza científica. Supone suspender la utilización o el desarrollo de lo que se está investigando hasta que se estudie que es inocuo. En este momento se está cubriendo de antenas el país sin aplicar ningún principio de estudio ni admitir los estudios que señalan su peligrosidad. Yo considero que la gente que ha realizado los sabotajes tienen una función de lo que aquí se llama “lanzadores de alerta”. Cuando en una empresa alguien descubre algo malo, da la alarma, luego lo echan o lo persiguen. Esta alarma tiene como fin de crear un debate público.
¿Crees que este debate se está consolidando?
No, el debate no se está realizando, ya que los grandes intereses quieren ocultarlo, a pesar de que en Francia ha habido cientos de sabotajes de este tipo. Yo veo que la gente que ha hecho esto lo ha hecho para generar debate.
¿Tienes algún tipo de expectativas sobre lo que pueda pasar en marzo?
No, no tengo ni idea de lo que pueda pasar. La función principal que queremos darle al proceso no es defender a las personas en causa, sino hacer un proceso político y una denuncia del mundo invivible que nos están creando. No buscamos nuestra propia defensa, porque de todas maneras yo por lo menos estoy convencido que van a hacer lo que les dé la gana. La resolución del juicio, por ejemplo, puede llevar todo el tiempo que ellos quieran, puede ser un mes o te pueden llevar de la sala inmediatamente. No me espero nada de ellos, pero que por lo menos, ya que ha pasado, que sirva para denunciar a toda esa gente, es lo poco que podemos hacer en libertad.
¿Qué es para ti la libertad?
No creo que haya libertad. Las posibilidades en el sistema actual son mínimas. Como mucho, existe la libertad que cada persona pueda tener en su interior, en el resto, estamos todos igual de atados. Yo diría que la libertad es no pensar en nada y sentir la vida. Ésa es la fuerza de la vida.
¿Has sentido el apoyo de la gente?
Sí, la gente se ha movilizado. Hay un comité de apoyo que nos ayuda, porque hace falta dinero para los abogados, y que tiene muchísimo mérito porque estar movilizándose por una causa durante cinco años, cuando no hay ningún cambio importante, supone un desgaste enorme. Se han organizado festivales, se ha recogido dinero, se ha hecho publicidad… Para estar ahí todo el tiempo hace falta creer en la causa, perseverar, ser valiente. Hace falta perseverancia, sí, perseverancia.
¿Cómo puede solidarizarse alguien con esta causa?
Poniéndose en contacto con el comité de: “Comité de soutien”, su web: https://labogue.info/spip.php?article2222 Y su email: comite15juin@riseup.net

POEMA: Limoges: Sabotaje contra Enedis
(Publicado por Attaque)
Ustedes
matan pájaros y águilas
No queremos saber nada de sus grandes negocios: parques eólicos industriales o mega-transformadores de muy alta tensión
Ustedes
destruyen árboles y bosques
Ustedes
están destruyendo el mundo
No queremos energía nuclear
no queremos Linky, ni big data ni Gran Hermano
Queremos
una pensión dorada:
salario mínimo de 10.000 euros, jubilación a los 20
Ustedes
nos hablan de transición ecológica
Nosotras
respondemos: sabotaje
(de sabot: zueco o zapato de madera… en la fábrica, se dice del daño que esos zapatos causan a las máquinas)
[“Linky” son los contadores eléctricos telemáticos que Enedis está instalando en todos los hogares franceses, que producen ondas electromagnéticas peligrosas y permiten el control instantáneo del consumo eléctrico; por lo tanto, un control completo de algunos aspectos de nuestras vidas].