Redacción Desinformémonos Fotos: Luis Enrique
En su discurso de Año Nuevo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional denunció tres décadas de “malos gobiernos” desde su levantamiento armado de 1994 y anunció una nueva etapa de su proyecto autonómico que busca dejar atrás la propiedad privada para avanzar hacia la “propiedad común” como forma colectiva de organización de la vida, la tierra y los recursos.
Desde el Caracol de Oventic, en el municipio de San Andrés Larráinzar, bases de apoyo y la comandancia zapatista afirmaron que las promesas de democracia, justicia y libertad siguen sin cumplirse en México, al persistir la miseria, la desigualdad, la represión y el saqueo. “Nos cerraron las puertas, las ventanas y las rendijas… no nos quedó de otra que tomar las armas para que hubiera democracia, libertad y justicia para todos”, recordaron al evocar el contexto del alzamiento.

El subcomandante Moisés sostuvo que los gobiernos actuales continúan al servicio de banqueros y empresarios transnacionales, a quienes llamó “los dueños de los capataces”, y cuestionó las políticas sociales al considerarlas mecanismos para comprar conciencias y perpetuar el poder. Señaló que hechos como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y los feminicidios en Ciudad Juárez evidencian la inexistencia de justicia institucional. “Esa democracia, justicia y libertad no se han logrado”, afirmó.

En el mensaje central, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional presentó el horizonte de “El Común”, una propuesta que plantea superar el “yo” y el “mío” para construir relaciones colectivas que garanticen la vida humana y la del planeta ante la crisis social y climática. El movimiento estimó que este proceso tomará entre 100 y 120 años y convocó a trabajadores del campo y la ciudad, en México y en el mundo, a organizarse desde sus propias realidades. “El horizonte ya lo tenemos, ya lo encontramos, y eso sí es para la vida humana y de las otras: es lo común”, sostuvo Moisés.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional es un movimiento que desde 1994 sostiene una lucha contra el despojo, el racismo y los malos gobiernos, y que en Chiapas construyó territorios autónomos con autoridades, justicia, educación y salud propias, al margen del Estado y de los partidos, desde donde impulsa una crítica permanente al capitalismo y a las formas de dominación que ponen en riesgo la vida de los pueblos.
