El reCRUDOcimiento

La intervención de Estados Unidos en Venezuela de enero 2026 constató varias cosas: 

  • que el actual gobierno Trump es capaz de cualquier cosa
  • que continuará con la la larga estela de intervenciones e invasiones, cambios de gobiernos, de títeres vestidos de democracia
  • que incidirá en el imperialismo que su gran ejército tiene el cometido de imponer su voluntad
  • que quiere mantener el dominio internacional
  • que le da igual atentar contra la vida de las personas
  • que es muy irresponsable y capaz de entrar en dinámicas muy peligrosas para las dinámicas internacionales
  • que pasa del sistema democrático, los trámites oficiales, las decisiones avaladas por las distintas instituciones, y que tiene el Poder
  • etc, etc

Pero lo que de verdad constatamos es que todo ese despliegue, esas muertes, ese ataque a la democracia, a un gobierno extranjero, a la internacional, ese gasto descomunal en la operación, etc, etc, SOBRE TODO tenía como motivo (UNA VEZ MÁS) el control del petróleo. Eso por el mismo Trump para sorpresa internacional después de meses alegando que sus ataques anteriores eran por razones de narcotráfico (también se constató el nivel de cinismo, de engaño internacional, de codicia, de traición…. Un baño de realidad). Como ya ocurrió con Iraq. Como ya ocurrió con Libia. Como ya ocurrió con Irán antes. Otra guerra por petroleo.

¿Otra guerra por petróleo? ¿Ahora? ¿Mientras esa flota de Teslas aparca en el jardín de la Casa Blanca? ¿Ahora que se han cerrado centrales de carbón, que se aplican las Zonas de Bajas Emisiones, que no cesan de presentarnos parques de renovables? Después de tantos años que llevamos discutiendo en COPs y otros espacios sobre el abandono de los combustibles fósiles, la urgencia de revertir la crisis climática ¿ahora otra guerra por petróleo?

La otra y dura constatación de la guerra de Venezuela fue que nuestra dependencia del petróleo es todavía enorme. La otra constatación es que el imperio todavía lo anhela, y que el control internacional todavía depende de él. La otra constatación es que no les importa seguir quemando, algo que ya sabíamos, lo que no teníamos tan claro era que tanto ni de forma tan descarada. La otra constatación es que pese a semejante despliegue de renovables, pese a esa supuesta Transición Energética en boga, seguimos igual, y la verdadera transición es quién mantiene sus manos en el oro negro.

El pico del fracking

La otra constatación es que el pico del petróleo avanza inexorablemente. El pico del petróleo ha sido y es debatido. Pero ahora, esa teoría del pico del petróleo ya es aceptada hasta por el órgano oficial de la industria del fracking, Shale Magazine1 (Revista Esquistos). Así lo plantean en dicha revista: «El concepto fue popularizado en la década de 1950 por el geofísico Shell M. King Hubbert, quien predijo que la producción de petróleo de Estados Unidos alcanzaría su pico máximo alrededor de 1970. Esa predicción fue inicialmente correcta»2.

Sí, las previsiones de Hubber en los 1950 se cumplieron y EEUU entró en crisis petrolera que desembocó en la crisis de 1973. Ironías: entonces también EEUU precisó el petróleo venezolano, e Israel provocó otra guerra con sus vecinos (Guerra de los 6 Días con Siria y Egipto, también por expansionismo).

Hasta ahí, todo bien. Pero claro, Shale Magazine tenía que añadir algo que justificara su actividad: «Pero (Hubbert) no tuvo en cuenta el aumento final del petróleo no convencional, especialmente el de esquisto, que revirtió temporalmente ese declive décadas después».3

Así es, el fracking se desarrolló sobre todo a partir de 2005 de forma intensiva para convertir de nuevo a los Estados Unidos en uno de los principales productores de petróleo y gas. En 2019, después de 67 años EEUU exportó por primera vez! ¿Pero luego? Como ya se había vaticinado y como ahora observamos, esa industria ha colapsado porque sólo hay tanto petróleo/gas en un yacimiento, e igualmente en las rocas de esquisto cuya presencia es mínima. Una vez extraído…

Una de las principales zonas de extracción (no se puede denominar yacimiento a una presencia tan diseminada), la Pérmico, el año pasado ya disminuyó un 20 %. El director ejecutivo de una de esas empresas de fracking, Diamondback Energy, Travis Stice, comunicó a sus accionistas el año pasado que «es probable que la producción de petróleo en tierra firme de Estados Unidos haya alcanzado su punto máximo y comience a disminuir este trimestre». Diamondback, al igual que otras empresas, ha reducido su actividad de extracción, y consecuentemente su personal.

Curioso, lo que aprendieron en Estados Unidos del previo pico y colapso petrolero. Parafraseando a Bill Clinton: «Es la economía, estúpido», o mejor podríamos decir el «capitalismo»: extrae, produce, consume sin importante el mañana mientras consigues beneficios, y luego ya se verá.

Ahora nadie se acuerda de lo propuesto, nadie nos informa del desastre que esa industria ha provocado en estos años. Y sobre todo, nadie nos cuenta cuál es el paradero de muchas de esas empresas. Declaradas en bancarrota. Su pico llegó en 2019 con 42 empresas (del sector Exploración y Producción) cuando doblaron a las empresas que colapsaron el previo año con una deuda de 26.000 millones de dólares4.

Guerras por petróleo

Pero ahora que estamos en esa situación, a EEUU le queda eso que se le da tan bien, impulsar una guerra, una invasión o deponer un gobierno, y apropiarse de sus recursos. Como Trump dejó mu claro, ese petróleo venezolano es “su” petróleo.

Pero volviendo a la cuestión, ya sabemos que Trump es el negacionista por excelencia de la crisis climática, y también uno de los impulsores de la industria fosilista pues incluso tenía intereses en alguna de esas empresas de fracking. Ese fue otro de sus lemas, «Drill baby drill» en 2008. Como vemos, permanece con el mismo.

Ahora bombardean Irán con la colaboración de Israel. Si Venezuela es el primer país del mundo en cuanto a reservas de petróleo (304.000 millones de barriles), Irán es el 3º: 209.000 millones de barriles (Según la Energy Information Administration (EIA) de EEUU). Bombardean Irán porque ha actuado contra Israel, pero sobre todo, aprovechando que el pueblo iraní ha salido por miles para reclamar libertad, siendo masacrados. Aprovechando esa situación, parece que EEUU actuara por esa gente, contra el régimen islámico, pero como vemos, esas acciones refuerzan al régimen y crean un caos en la zona (a un radio enorme). Pero la misma masacre indiscriminada de EEUU lo contradice, pues es hasta peor que la cometida por el régimen.

En este caso Trump no lo ha expresado como hizo con Venezuela, pero teniendo en cuenta las razones esgrimidas allá, no sería descabellado pensar que en Irán también, si la razón no es establecer la paz, entonces será también hacerse con su petróleo (además de, como en el caso venezolano, quitar de en medio un gobierno que no comulga con sus políticas). Trump ya ha confesado a CNN que «no le importa si Irán se convierte en una democracia»5 y que de derrocar al Régimen colocaría en el gobierno quien él quisiera. Democracy US style.

[Hoy leemos también que aparentemente no fue en un inicio EEUU quien decidió el ataque a Irán, sino que fue una decisión israelí, a la que, en cierta forma, EEUU no tuvo más remedio que unirse. Luego, por su peso, EEUU asumió el liderazgo de la acción. Según el historiador anti-autoritario libanés  Elia Ayoub en entrevista a CrimethInc. fueron los israelís también quienes bombardearon los depósitos de petróleo iraníes, cosa que no gustó a Trump. Según Ayoub esto «significa que ni siquiera se coordinaron entre ellos», lo que es grave sobre todo por las consecuencias que todo ello está teniendo. Una muestra más de que Israel se ha acostumbrado a hacer lo que quiere con total impunidad, y que, pese a todo, siempre cuenta con apoyo de los EEUU.]

Ojalá que llueva … gasolina

En ese contexto, en ese ataque indiscriminado en Irán, también hay objetivos seleccionados, como los depósitos de gasolina. Cómo vemos en Ucrania, los lugares donde se produce o almacena energía son blancos clave porque limitan la movilidad y la economía del enemigo. En el caso de Irán, los ataques produjeron humaredas de petróleo enormes. A nivel climático, un desastre, como todas estas guerras y destrucción está suponiendo. Pero el efecto ambiental no se dejó esperar ya que provocó lluvias ácidas. Como el científico químico Gabriel da Silva explicó, fue más que eso, porque además de ácidos, esas precipitaciones contenían “gran cantidad de otros contaminantes perjudiciales para los seres humanos y el medio ambiente”6

Foto: Vahid Salemi

Obviamente, el peligro reside en respirarlos, por lo que se aconsejó a la población a que permaneciera en casa con las ventanas cerradas (aunque ahora esas casas son también blancos militares). Pero el problema reside que una vez devuelta en forma de lluvia, esos contaminantes se depositan en el curso hídrico y en la tierra, contaminándolo todo. La industria fosilista provocando un desastre a largo plazo y otros instantáneos.

Esta situación ocurría mientras la población de Meatzaldea (Euskal Herria/País Vasco) era gaseada una vez más. La refinería de Petronor (Subsidaria de Repsol en el País Vasco) colinda con la población de Muskiz y Abanto-Zierbana. El 22 de febrero, las antorchas quemaron durante horas, produciendo picos de compuestos orgánicos volátiles (COV): benceno, tolueno y xileno. Pero 4 días más tardes, el 26, sucedió un nuevo incidente en un tanque de petróleo que generó otro pico. Todo ello a sumar a todo el CO2 que emite constantemente: 2,6 millones de toneladas de CO2 al año. ¡Como para compensar todo eso con parques eólicos!

A estas negligencias de carácter técnico se les suma las negligencias logísticas, la inacción de las instituciones que tardaron 10 horas en implementar las medidas emergencia, mientras la población era expuesta a altas concentraciones de COV durante horas. Al final, la población fue confinada (como en Irán), lo que también es trágico. Decir que estas incidencias no son más que dos más de la larga lista de los casos a los que es expuesta esta población constantemente.

La organización por el derecho a la salud Osalde denunció en un comunicado que «Es un ejemplo de cómo no está preparado ni SOS Deiak, ni la consejería de industria ni la de Salud para afrontar situaciones de riesgo por incidentes de las industrias que están afectadas por la normativa Seveso»7 y «el grado de irresponsabilidad de la Consejería de Salud». La vecina, médica y activista Sara Ibáñez denunciaba también desde su confinamiento «Es vergonzoso que Petronor nunca reciba una sola sanción ni se le obligue a detener su actividad en situaciones de emergencia como esta».

El 1 de marzo salió de nuevo la población de Meatzaldea a protestar por el gaseamiento continuado y la negligencia institucional. Porque además de haber escalado desde aquí a la cima de Repsol (recordemos a Josu Jon Imaz en aquella reunión con Trump en la Casa Blanca para hablar de inversiones en Venezuela), actualmente el PNV copa su consejo de administración, que incluyen al alcalde y una concejala de Muskiz por ese partido.

Pero esta refinería de Petronor (Repsol) y su gaseada comunidad aledaña guardan otra relación con este ReCRUDOcimiento y no es otro que la ínfima planta de coque a la que esa misma comunidad se opuso por años, porque suponía más contaminación a añadir a las entonces existentes. Esta planta posibilita el producir más combustibles (coque) a partir de los residuos del refino, pero su proceso produce también peores emisiones.

Además, esta planta también posibilita el procesar crudos super-pesados, que son los que ahora quedan una vez consumidos los de mayor calidad. Por eso la planta de Petronor recibió petróleos de fracking de EEUU, y crudo pesado de México, y lo hará de Venezuela, porque el 17 de febrero ya llegó a Petronor el primer petrolero con crudo proviniente de ese país. Como decía Ibáñez «trabajando con el petróleo más pesado y sucio del planeta, sigue recibiendo subvenciones públicas y cosechando aplausos por sus proyectos de negocio, supuestamente de descarbonización, mientras nos gasea un día sí y otro también».

Y el 13 de marzo, una gran explosión ocurrió en un tanque de petróleo de la refinería de BP en  La Porte (Texas, EEUU). Nuevamente otra gran contribución a la salud de la ciudadanía, a la atmósfera, al medio ambiente y a la crisis climática. Irónicamente, por su posición en la costa y en el sur de EEUU, esta refinería tiene el cometido también de refinar el crudo importado de Venezuela.

Oleoductos y extracción para desarrollar África

La otra noticia que nos reafirmó en este consolidación fosilista ha sido conocer la construcción actual de un nuevo oleoducto en África, el de África Oriental (EACOP) de Total que parte de Uganda a la costa del Índico de Tanzania (1400 kms). El objetivo era finalizarlo para octubre, pero ya ha sufrido retrasos8 por el aumento de presupuesto (más de 1.200 millones de dólares!), y ahora supongo que todo el conflicto en Irán y países adyacentes supondrá un serio revés para esos plazos también. Este proyecto también está generando gran controversia por la adquisición de los terrenos, el riesgo ambiental que conlleva y las consideraciones climáticas.

Pero por si fuera poco, no es el único proyecto: la industria fosilista se ha concentrado en África y planea extraer las existencias a toda costa. Muchos de esos yacimientos son en zonas de poca accesibilidad tanto para la extracción como para el transporte, y además en zonas de alta sensibilidad ambiental y social. La extracción en Uganda se realiza dentro del lago Alberto (Hoima) y en las áreas protegidas9. Todo ello confirma los augurios, que conforme nos adentramos en el pico del petróleo (y gas) se opta por métodos más radicales, peligrosos y caros. Se reCRUDOce.

En muchos casos por eso se impulsan ahora, porque hasta ahora se habían desestimado, como ocurre en ciertas ocasiones. En el caso del proyecto gasista de Cabo Delgado (Mozambique)10 los problemas de seguridad provocaron el abandono de Reino Unido y los Países Bajos. La planta de Nador también se encuentra paralizada.

Por ejemplo, ese crudo que transportará el EACOP11 será (TAMBIÉN) crudo muy pesado, que necesita más proceso de refino, pero que también contamina más y tiene más efecto en el calentamiento. El propio oleoducto consta de sistemas para calentar el crudo de forma que pueda ser transportado. Tan pesado es. Será el mayor de esas características del mundo.

En 2024 se finalizó otro oleoducto, el Níger-Benin de 1.950 kms, y también está en proyecto el Oleoducto Angola-Zambia. El gaseoducto más ambicioso parte de Nigeria hasta Marruecos12, con el fin de transportar gas a Europa. Pese a hallarse muy avanzado se encuentra paralizado.

Además, el nivel extractivo petrolero se ha incrementado en Namibia con el yacimiento petrolífero mar adentro Venus, y en Libia donde 15 años después del conflicto en 2025 se licitaron 11 bloques terrestres y otros 11 marinos. En Namibia la beneficiada es TotalEnergies, una zonas ambientalmente muy sensible como la Cuenca Naranja de Namibia. En Libia las de siempre: Chevron, Eni, QatarEnergy, Repsol o TPAO. Además se proyectan nuevas refinerías en Uganda y la mega-refinería (capacidad de 650.000 barriles) de Dangote, en Nigeria13.

Tenemos también otros proyectos gasistas como la planta de TotalEnergies en Cabo Delgado (Mozambique), la de Nador West Med (Marruecos) y el proyecto de expansión del Tren 7 de Nigeria.

En el caso de África añadir que todos estos proyectos, todas estas nuevas extracciones, y todo ese nuevo petróleo y gas a quemar y convertir en gases de efecto invernadero, se justifica por la situación económica de África y como forma de superar su crisis económica. Sin embargo, los países endeudados que producen petróleo pueden atestiguar una situación diferente. En África también (Nigeria o Angola). Es lo que se conoce como la maldición de los recursos, proceso por el cual las economías que poseen recursos como el petróleo o el gas, en lugar de enriquecerse terminan endeudándose aún más. Y el ejemplo más ilustrativo: Venezuela. Y como es el caso, esos recursos provocan que se incida en su extracción, o que se relaje en medidas, etc para hacer frente así a la deuda contraída.

Además, llama la atención que tanto los oleoductos y gaseoductos finalicen en la costa, y que sea ahí donde se construyan esas plantas de gasificación y refinerías. El objetivo es evidente, porque obedecen a las pretensiones de la exportación, tanto de China, como de Europa. Por lo tanto, podemos concluir que el colonialismo continúa en el continente africano, ahora para paliar la dependencia energética afectada por el pico del petróleo /gas y otras circunstancias (guerra de Ucrania, a la que sumar ahora los aranceles de Trump, el ataque a Irán y sus réplicas en los países del golfo, etc).

La urgencia de abandonar los combustibles fósiles

Si algo nos demuestra la situación actual es que nuestra dependencia fósil es demasiado enorme. También que dependencia fósil igual a “guerra” (No más sangre por petróleo). La crisis climática es una consecuencia de la dependencia fósil, pero aún hay más por lo que necesitamos superarla: deuda ecológica, guerra, colonialismo, etc. Pero esta situación nos demuestra también que la presunta Transición Energética (Transición Ecológica) no ha sido / no está siendo tal: se está produciendo mucha electricidad para alimentar tanto la demanda convencional como la nueva de transporte. Pero se sigue consumiendo la misma fósil, tanto para transporte como para generar electricidad y calor (mayoritariamente gas). Lo que los expertos alegan es que en lugar de sustituir a las fósiles, la producción de energía renovable se está añadiendo al mix.

La historia de las Cumbres Climáticas es una historia de desengaño. Un caminar año tras año a través hacia escenarios no deseables con pocos o ningún avance. Pero igualmente, aunque mínimas, alguna medida se toma. La pasada COP 30 adoleció de las mismas carencias que las anteriores. No se acordó ninguna hoja de ruta para erradicar los combustibles fósiles, pero por lo menos se observaron algunos atisbos en ese camino:

Ochenta países (entre ellos productores de petróleo como Guyana (también le pueden preguntar lo de la maldición de los recursos), Trinidad y Tobago y México) apoyaron la necesidad de un proceso para eliminar gradualmente el uso de combustibles fósiles. También se propuso el impedir la actividad petrolera en bosques y selvas. Pero sobre todo fue la Iniciativa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles la que aprovechó la COP30 para, por lo menos, seguir articulando su propuesta.

Esta Iniciativa surgió en 2019 como resultado de otras propuestas anteriores. En ella ya participan 18 estados en su mayoría insulares (Vanuatu, Tuvalu, Fiji, Tonga, las Islas Salomón, Niue, Timor Oriental, Antigua y Barbuda, Palaos y Samoa) y Colombia. También 193 ciudades y gobiernos subnacionales (entre ellos los de Hawaii y California de EEUU), 4.211 organizaciones, y cuenta con el respaldo de 2.185 científicos e investigadores y de 100 premios Nobel. Está claro que la situación precisa de liderazgo, y que éste, pese a la urgencia, se deberá construir de poco a poco. Fruto de ello, propusieron en la COP la celebración de una conferencia internacional que tendrá lugar del 24 al 29 de abril de 2026, en Santa Marta Colombia. En ella participarán muchos otros países.

Día tras día, especialmente desde que estrenamos este año 2026 esos que rigen el mundo nos demuestran lo contrario, pero esperemos que los esfuerzos de esos que sufren las consecuencias, de esos que no evitan la responsabilidad y que no eluden lo obvio pese a intereses económicos o una silla en un consejo administrativo, hagan ver la verdad y redirijan el rumbo.

Esperemos que la situación actual por lo menos haya servido para alarmarnos de las consecuencias de seguir dependiendo de los fósiles.

Esperemos que esta conferencia ponga un poco de luz en la nube de este reCRUDOcimiento. Lo necesitamos con urgencia.

EPÍLOGO

Y después de todo esto, de lluvia ácida, toluenos y bencenos, derrames en lagos y ríos, crisis climática, contaminación del mismo aire que respiramos, de tanta muerte y horror, desplazamientos de miles de personas, etc, etc pensaremos si los minutos que ahorramos quemando esa gasolina han merecido la pena para  llevar al Planeta a esta hecatombe.


2ídem

3«The concept was popularized in the 1950s by geophysicist Shell M. King Hubbert, who predicted that U.S. oil production would peak around 1970. That prediction was initially correct, but it didn’t account for the eventual surge in unconventional oil—especially from shale—which temporarily reversed that decline decades later.»

6Dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno, PM2.5 y compuestos cancerígenos llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), probablemente metales pesados ​​y compuestos inorgánicos provenientes de los materiales de construcción y demás residuos de los edificios e infraestucturas incendiadas.

9Zonas protegidas de Kabwoya, Bugungu, cataratas de Murchison, el valle de Semliki y las de los lagos Edward y George

10Déficit de financiación: 2.200 millones de dólares
Capacidad: 13 millones de toneladas anuales de gas natural licuado.

11Presupuesto: 5.100 millones de dólares. Aumentado en más de 1.200 millones de dólares.
Capacidad: 216.000 barriles

12Presupuesto: 25.000 millones de dólares. Longitud: 5.600 kms

13Gran proyecto que cotizará tanto en la Bolsa de Nigeria como en la de Londres.

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