Carbón en India: desastre para el clima, desastre para los pueblos adivasi

A Planeta /Survival International

El 4º día de la COP26 sorprendió con el anuncio de 40 países comprometiéndose a poner fin al uso del carbón. El anuncio fue una sorpresa porque muchos de esos países tienen una fuerte depencencia energética a éste combustible. Pero lo cierto es que distintos países se comprometieron a distintos objetivos: a abandonar progresivamente el uso de arbón o a detener proyectos de nuevas centrales térmicas. Pero sobre todo la propuesta era muy indefinida y también carecía de plazos y compromisos serios.

Pese a su paulatina supresión del mix energético, el carbón continúa siendo un combustible fósil fundamental. Paradójicamente, muy usado en los países más ricos, y en los que además prefieren obviar y estar fuera de los compromisos climáticos . El mayor productor de emisiones de CO2 (per cápita) asociadas al uso de carbón es Sudáfrica con 7 Tm, seguido de Australia con 6,1, China con 5,1, EEUU con 3,3, Alemania con 2,9 e India con 1,2.

Así el carbón continúa siendo el combustible que más emisiones de CO2 produce en todo el mundo con 1,79 Tm per cápita, más que el petróleo que es 1,42 Tm y el gas 0,95 Tm.

Desde está página hemos tratado anteriormente los intereses ocultos (o no tan ocultos…) de muchos países por acoger las Cumbres de las Partes, no siendo otra que continuar produciendo y quemando carbón. Destacando las 3 de Polonia, las 4 de Alemania, la de Sudáfrica y la de India.1 En todas ellas se organiaron protestas contra la dependencia de esos países en ese combustible.

Ver en A Planeta:

Protesta adivasi en la COP26 de Glasgow.

En la Cumbres de las Partes de Glasgow, COP26, la India sorprendió anunciando cero emisiones netas para 2070. Pero al mismo tiempo también anunció su deseo de ampliar la extracción de carbón. India es el segundo productor mundial de carbón, por detrás de China. 70% de su electricidad proviene de este combustible.

Sudáfrica es el séptimo productor mundial de carbón (3,5 %) y el cuarto exportador con 30%. Produce casi el 80% de su energía con él. Sudáfrica es así el duodécimo mayor emisor de CO2 del mundo. 80.000 puestos de trabajo dependen en ese país de este combustible. En Sudáfrica el carbón está asociado a violaciones de derechos humanos en las comunidades afectadas por su extracción (tres activistas muertas de 2017 a 2019) y laborales, así como con afecciones sanitarias por su combustión en centrales térmicas. Ahora en la COP26 algunos de los países más ricos (EEUU, UK, Francia, Alemania) accedieron a contribuir con 8.500 millones de dólares al gobierno sudáfricano para iniciar una a la transición hacia el abandono del carbón. Por ver qué pasa con eso.

India anuncia Cero Emisiones para 2070, pero mientras aumentará su uso de carbón

Según los planteamientos de justicia climática, países en desarrollo deberían tener acceso a recursos y energía para, en teoría, desarrollarse industrialmente como ya lo han hecho los países enriquecidos, objetivo que también es cuestionable. Se plantea que las comparaciones de emisiones y uso de combustibles fósiles deberían tener en cuenta cuestiones como que de media un ciudadano estadounidense utiliza 12 veces más electricidad que uno indio. O que en India hay más de 27 millones de personas que no tienen electricidad. Lo que falta es desarrrollar energía limpias, inversiones para ello, y alejarse del monopolio de las grandes empresas de carbón y eléctricas basadas en ese combustible.

Debido a esa exclusión energética, preveen que la demanda de energía en la India crezca más rápido que en cualquier otro lugar del mundo. Por ello, Coal India, la mayor empresa minera del mundo, pretende aumentar su producción a más de 1.000 millones de toneladas anuales en 2024, duplicándola en menos de 10 años. Esto, por otra parte, contradice los planteamientos para paliar la emergencia climática.

La extracción de carbón se concentra en tres estados del centro de la India: Chhattisgarh, Jharkhand y Odisha. Un estudio realizado en 2021 por el gobierno indio reveló que, paradójicamente, Jharkhand posee las mayores reservas de carbón del país, pero es también el estado indio más vulnerable al cambio climático.

Por otro lado, esta industria en India, con grandes problemas de pobreza y desempleo, es una de las que garantizan trabajo a miles de personas: unas 300.000 personas trabajan directamente en la minería del carbón y casi cuatro millones de personas dependen directa o indirectamente de él. Pero desde los movimientos de transición energética se ha demostrado que implementando energías limpias se fomentan muchos más puestos, y además de mayor calidad, pues la minería y producción eléctrica a partir de carbón conlleva muchos problemas de salud.

Protesta adivasi en Odisha

Survival International ha denunciado que el incremento de extracción de carbón conllevará más impacto en los pueblos originales, adivasis, a sumar a los que ya vienen sufriendo. Supondrá la destrucción de sus tierras y sus medios de vida. Tierras que albergan importantes ecosistemas, bosques, que estos pueblos se encargan de gestionar correctamente y que para ellos son sagradas. Por el contrario, el territorio adivasi está siendo concesionado con lo que estos pueblos son desplazados, generalmente a las ciudades donde ingresan en los sectores de desposeidos

Miles de adivasis están organizándose y resistiendo estos planes con protestas pacíficas, bloqueos y procesos legales. Eso ha provocado también represión conra ellos: detenciones, palizas e incluso asesinatos.

Además de los pueblos adivasi en India muchos otros sufren los impactos de la emergencia climática y muchos de ellos sufren otros efectos del extractivismo y energía que provoca dicha emergencia, así como de muchos pretendidos remedios ideados para presuntamente mitigarla. Entre ellas las Soluciones Basadas en la Naturaleza, o sumideros y compensaciones de carbono que normalmente suponen plantaciones en otros países, sustituyendo las originales y propias, e incluso desplazando o excluyendo a sus habitantes, como las propuestas de 30×30, de REDD o de los agrocombustibles, o de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), que propmueven energía en teoría limpia (Solar, eólica, hidroeléctica) pero en grandes supeficies y producción, con gran impacto, y sobre todo excluyendo a esos pueblos de su uso y sin consuntarles. (Más en este artículo de Survival International “Pueblos indígenas y COP26)

Ver: «Líderes indígenas de la India denuncian la hipocresía de Modi con el carbón»

(Ver también: adivasiresurgence.com)
y «When land is lost, do we eat coal?» Coal mining and violations of Adivasi rights in India» de Amnesty International)

>> Actúa para ayudar a los adivasis del bosque de Hasdeo

Dos adivasis contemplan un paisaje apocalíptico: la inmensa mina de carbón que ha reemplazado el que era su bosque ancestral. Mina PEKB, bosque de Hasdeo, Chhattisgarh. © Vijay Ramamurthy

Survival International denuncia:

Bajo el intenso verdor del bosque de Hasdeo, en Chhattisgarh, hay, por ejemplo, cinco mil millones de toneladas de carbón, un carbón que las comunidades locales están decididas a mantener bajo tierra. Los gond, oraon y otros pueblos indígenas que viven en Hasdeo saben lo que significa la minería del carbón: las minas existentes han destrozado las tierras y las vidas de comunidades vecinas, han desplazado a poblaciones locales de elefantes provocando peligrosos encuentros, y han contaminado el agua y el aire, causando graves problemas sanitarios y medioambientales. Las minas previstas en Hasdeo amenazan las tierras de 18.000 personas.

Los que pierden sus casas, territorios o bosques a causa de las minas reciben pocas compensaciones. Se destruyen sus medios de vida autosuficientes y basados en la tierra, y a menudo acaban como trabajadores explotados en las mismas minas que han destrozado sus tierras.

Jainandan Porte, jefe de la aldea de Ghatbarra y miembro del pueblo indígena Gond reflexiona: «Si se abren las minas, nuestra gente trabajará allí sólo durante un tiempo. Una vez que las minas cierren, volveremos a estar desempleados. La diferencia es que nuestras tierras también habrán desaparecido… Entonces, si ustedes hablan de autosuficiencia, ¿por qué se arranca la selva?».

Mujeres adivasi del bosque de Hasdeo protestan contra los planes de extracción de carbón que destruirán su bosque. Comunidad de Fateppur, Chhattisgarh © © Vijay Ramamurthy

Destrucción de bosques sagrados

Para los adivasis, no sólo se destruyen sus tierras, hogares y medios de vida: también se arrasan con los espacios sagrados que forman el corazón de sus creencias. Las religiones adivasis se basan en el culto a la naturaleza, pero son denigradas y ridiculizadas por gran parte de la élite urbana. La pérdida de estos bosques es una crisis existencial para el gond y otros pueblos indígenas.

Jainandan Porte explica: “Cuanto necesitamos para llevar a cabo nuestros rituales está únicamente disponible en el bosque. Si se abren las minas, el bosque será destruido y nuestra cultura se perderá. Nos convertiremos en un pueblo indígena olvidado”.

Dile al Primer Ministro Narendra Modi: deja el carbón en el suelo, deja vivir a los adivasis → 

La resistencia de los pueblos adivasis

Entre estos bosques y las excavadoras se interponen los numerosos movimientos pacíficos de resistencia adivasi que han surgido para intentar frenar la destrucción.

Se enfrentan a enormes poderes: las empresas, el gobierno, la policía y a veces incluso hasta los tribunales de justicia aúnan esfuerzos para reprimir y perseguir a los adivasis, especialmente a quienes se atreven a resistir.

Se ha usado una amplia gama de tácticas contra ellos: el asesinato extrajudicial de los considerados líderes de la resistencia, amenazas y abusos sexuales, falsos cargos criminales, la construcción de campamentos policiales en el interior de las tierras adivasis y hasta etiquetar a los líderes como “antinacionales”, reteniéndolos durante periodos interminables excusándose en draconianas leyes antiterroristas. Las comunidades han sido intimidadas, engañadas, sobornadas y golpeadas para que no se interpongan en el camino de los proyectos mineros.

Hace falta un gran valor para enfrentarse a estas amenazas, pero los miembros de la comunidad consideran que no les queda otra opción. Estas valientes comunidades están arriesgando sus vidas para conservar sus bosques y que el carbón quede en el subsuelo. Necesitan nuestra solidaridad y apoyo.

Como una mujer indígena de la comunidad Morga de Chhattisgarh explica: «Consideramos que el bosque es nuestro Dios, el proveedor de todas las cosas. Veneramos los árboles que nos rodean, y cuando nos casamos nuestras ceremonias se celebran bajo y alrededor de ellos. Rezamos todos los días a los árboles para que llenen de lluvia nuestros ríos y nutran a todas las plantas y animales».

Soni Sori, activista adivasi que ha sido encarcelada, violada y torturada por su valerosa defensa de los derechos de su pueblo. (Survival)

Dile al Primer Ministro Narendra Modi: deja el carbón en el suelo, deja vivir a los adivasis →

 ////////// NOTAS ///////////

1 Polonia: COP19 Varsovia 2013, COP14 Poznan 2008 y COP24 Katowice 2018)

Alemania: COP 1 1995 Berlín, COP5 1999 y COP7 2001 Bonn, y COP23 Bonn 2017

Sudáfrica: COP17 Durban 2011

India: COP8 Nueva Delhi de 2002

cop 13 Bali 2007

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