Reflexiones climáticas ante la ola de calor

Amaia Yoller (Extinction Rebellion Gipuzkoa)

– Hilo de Twiter

Si tú también te has sentido enfadada, ansiosa y frustrada en la ola de calor, pensando «¡¡¿¿qué más puedo hacer yo??!!», te comparto mis reflexiones.

La crisis climática es un problema de acaparación de poder en manos de unos pocos capitalistas. Los síntomas de esta crisis son decisiones plenamente conscientes de estas élites. Necesitamos redistribuir el poder. ¿Cómo?

1) Construir soberanía. En cuanto podamos, debemos dirigir nuestros esfuerzos en ser soberanos en materia de energía, alimentación y todas las necesidades de la comunidad en la que vivas.

Estos procesos de autogestión pasan por participar en procesos colectivos con tu barrio, tu pueblo, tus vecinas. Relacionarnos e involucrarnos para tomar decisiones en base a nuestras necesidades.

Si instaláis paneles solares en todos los tejados de la comunidad de vecinos, reduciréis vuestra dependencia de Iberdrola. Si montáis una cooperativa agroecológica, produciréis y consumiréis lo necesario sin depender de grandes distribuidoras ni supermercados.

Ya, suena jodido, casi no conocemos a nuestros vecinos. Pero en los tiempos que corren, la soberanía comunitaria es fundamental. Necesitamos que el vecindario recupere el poder y para eso hace falta cultura asamblearia y mecanismos de participación y toma de decisiones.

¿Qué pasará si no cuando el ayuntamiento de turno decida instalar una incineradora en tu barrio? ¿O cuando decida cargarse los parques para instalar aerogeneradores? ¿O cuando aumente el precio de la luz a niveles estratosféricos y literalmente muchos vecinos se queden sin luz?

Sin tejido social y apoyo mutuo, no tendremos herramientas para resistir a los proyectos de las élites económicas, ni alternativas sólidas de resiliencia para cubrir nuestras necesidades cuando nos hagan falta. Y vienen tiempos complicados.

2) Democratizar la transición ecológica. Existen mecanismos democráticos que han sido diseñados para que la ciudadanía se forme, delibere y tenga poder de decisión en materia de transporte, producción, trabajo, consumo o alimentación.

¿Sabías que en España hace poco terminó la Asamblea Ciudadana por el Clima? 100 personas representativas de la población se reunieron durante 6 sesiones para formarse con expertos y debatir sobre cómo debería hacer frente el estado español a la crisis climática.

El resultado fueron 172 «recomendaciones» al Gobierno. https://asambleaciudadanadelcambioclimatico. ¿Por qué digo recomendaciones? Bueno, es que hay un tema… El Ministerio de Transición Ecológica decidió no hacer mención a ningún tipo de carácter vinculante de la asamblea.

¿Qué significa esto? Básicamente, que el poder de decisión vuelve a residir en las instituciones y las élites que han provocado esta crisis. Significa despojar a la asamblea de todo su carácter transformador como herramienta de co-gobernanza ciudadana.
*Para saber más, conoce Marea Deliberativa

Y no es una intuición, hay precedentes. En Francia, de las 149 medidas que deliberó la ciudadanía solo se han aplicado 13. Imagino que aquellas que no alteran en absoluto las dinámicas capitalistas, claro. En España no hubo ni el amago.

Necesitamos urgentemente dar valor a la democracia participativa y que se apliquen las medidas que la ciudadanía, tan precaria y jodida como tú y como yo, ha deliberado y debe seguir haciendo.

En serio, solo vamos a conseguir los cambios necesarios con movilizaciones masivas. Resistencia civil. Todos los cambios sociales vienen de suficiente gente organizada convencida de que un mundo diferente es posible. Gente como tú y como yo que cree que merecemos algo mejor.

La transición ecológica que necesitamos no son coches eléctricos y de hidrógeno producidos con materiales casi extintos expoliados de los países empobrecidos y aguacates envueltos en bolsitas de papel.

La transición ecológica que necesitamos pasa por una transformación radical de nuestra relación con el mundo y una democratización real. Redistribuir el poder. Empoderarnos.

Somos seres políticos. Si no nos involucramos en la política, la política se hace sin nosotras. No podemos vivir ajenas a ella, ni creernos la mentira de que como ciudadanas no podamos hacer nada ante este sistema depredador.

En los movimientos por la justicia climática como Extinction Rebellion somos alarmantemente pocas personas involucradas. No nos admires, encuentra tu mejor manera de involucrarte. Esto también va contigo. Hay sitio para todas y, de verdad, nos necesitamos.

3) Mientras tanto, recuperar el control de nuestro consumo. Reutilizar e intercambiar ropa, comprar solo lo que necesitemos, comer vegetariano y de cercanía, viajar a donde podamos llegar en tren, usar la bici, reducir el consumo de plástico…

Parémonos a pensar en lo que necesitamos para vivir bien. Es liberador escapar del relato de que hace falta consumir más de lo que necesitamos para ser felices. Vivir dentro de los límites ecológicos es perfectamente posible y compatible con una buena vida.

Es muy funcional al sistema hacerte sentir culpable por tus acciones como consumidor. Seamos autocompasivas cuando nos culpemos por no ser coherentes en un sistema lleno de incoherencias.

Soberanía comunitaria, democracia participativa y vivir con menos para vivir mejor. Empoderarnos para redistribuir el poder. Si no estás en ello, hoy es el día perfecto para empezar.
Gracias por leerme

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: