Coincidencias sicilianas proto-ecologistas

Ilustración: A Planeta
(English) (Euskara) (Italiano)

6 de junio: fiesta de fin de curso en Aitor Ikastola, del barrio de Egia (Donostia), escuela pública. Las fiestas de fin de curso son eventos anhelados. Para los chavales y chavalas, para profesores y profesoras, y para nosotras madres y padres: el momento de celebrar un nuevo tramo recorrido. Y sobre todo de juntarnos y poder saludarnos y compartir un rato mientras los y las pequeñas disfrutan.

Ese día me junté (entre otros!!) con Txema y Nicola Molinaro. Sabía que Nicola había ido a Sicilia porque esa semana su hijo se ausentó de mis clases. Pero el hecho me extrañó también porque él es de la otra punta de Italia, de Friuli. Fue entonces cuando me dijo que fueron a rememorar unas vacaciones con sus padres (los abuelos) a finales de los 1970 en las que visitaron una zona que acababa de protegerse del proyecto de una carretera, y conservar su belleza sin-igual: el Zingaro.

Justo el día antes había leído un artículo en una revista de ufología de 1977 sobre la represión de los grises de una manifestación anti nuclear. El artículo termina de forma apoteósica con el autor transcribiendo el comentario de uno de los organizadores de la manifestación evocando otra lucha siciliana contra otro proyecto (como los denominamos durante una época) inútil, no deseado e impuesto.

« -Uy! -dijo el geólogo- La de los pescadores sicilianos, que cuando vieron que una fábrica de productos químicos les llenaba de mierda el mar y les mataba los peces, cogieron dinamita y la volaron. Los partidos protestaron por los obreros que quedaban en paro, y los pescadores les dijeron que ellos también eran obreros. Y la fábrica no se volvió a reconstruir.»

(«¿Nuclear? No, gracias» (Nueva Dimensión nº 90, 1977))

Les comento la coincidencia a Nicola y Txema, y con todo lo que supone, porque hasta entonces yo no había hablado de estos temas con ellos. Pero así surgió la ocasión también.

Antes, a la mañana, me encontré con otro padre. No sé como surgió el tema, pero en una clase su hija me dijo que su padre había estado limpiando mierda en las playas. Le pregunté que si chapapote, pero claro, la niña no conocía ese término. Si fue en Galiza, pero tampoco me supo decir. Me quedé con la incógnita, sobre todo porque ya ha pasado mucho tiempo del desastre del Prestige (22 años!) y la niña tiene 9. Pero la fiesta fue también la oportunidad. «Sí», me contesta «porque yo soy de Vigo!». Y ahí empezamos también a debatir y, sobre todo, a entablar otra amistad.

(El Coordinador de Greenpeace Galicia declaró a la limpieza de chapapote por personas voluntarias como «probablemente el mayor acto de amor colectivo en defensa de la naturaleza»)

Porrazos de los grises a anti-nucleares y ufología

El 5 de junio 2026 encuentro en la tienda unas revistas y libros de ciencia ficción de la última recogida. No es un genero que me entusiasme: bastante incomprensible es el mundo tal y como es como para inventarnos otro! Pero a veces los símiles y metáforas son una forma interesante de analizar situaciones. Hay algún título de Bradbury y de Le Guin que en todo caso no me importaría leer por lo que plantean (alternativas sociales, distopía/utopía) etc.

Las revistas, Nueva Dimensión, no las conocía. Una revista que debió existir en los años 1970 dedicada a la ufología y literatura de ciencia ficción, y que debió tener una larga trayectoria, pues éste se trata del número 90.

En una de ellas, distingo en la portada la imagen, que es la misma del libro «La mujer eunuco», uno de los libros referencia del feminismo de 1970 de Germaine Greer1. Es un dibujo de una prenda con los atributos femeninos adaptados a ella colgando de un barra. Como si esos atributos que identifican a una mujer se pudieran quitar y poner (una metáfora de lo que decía Simone Beuvoir de que la figura de la mujeres se crea a través de la historia, la cultura y las tradiciones). ¿O como si fuera la prenda para disfrazarse de humana de uno de esos extraterrestres que nos han invadido? La imagen es un tanto surrealista, evocadora de Magritte, pero es de John Holmes. Y eso valió para que echara una ojeada a su contenido.

Para mi sorpresa, el primer artículo, más en concreto el editorial de ese número, no era un relato de extra-terrestres sino una crónica de una manifestación anti-nuclear, por lo que la leí de cabo a rabo (el título bastante explícito, y la ilustración que le acompaña también, que no es otro que el símbolo del sol antinuclear, acompañado del texto en català, «¿Nuclear? No, gràcies»).

El movimiento anti-nuclear fue uno de los movimientos importantes de aquella época y, en cierta forma, base del ecologismo actual. Aunque todavía existen campañas y referencias a aquella lucha (sobre todo en las zonas donde operan centrales) no tiene la importancia de antaño y tampoco está tan presente en los medios. Pero sobre todo me interesa el enfoque que una revista de ufología pueda dar a la lucha anti-nuclear. Sí, como digo, tratándose de la energía nuclear y muchas otras cosas, no estamos tan lejos del surrealismo ni de la ciencia ficción.

Este artículo en cuestión es una joya, pues narra la experiencia de una manifestación anti-nuclear en Barcelona, pero también en aquellos años después del franquismo, en los que el aparato represivo y muchas de sus práctica todavía se conservaban vigentes. El artículo narra la carga de la policía contra las personas asistentes. Desafortunadamente, no incluye fotos. Aunque las fotos de cargas de grises en blanco y negro son todas muy parecidas (ver más abajo).

Más casualidades: esos cuerpos represivos son los mismos que mataron en otra manifestación en Tudela a la activista anti-nuclear donostiarra Gladys del Estal. La manifestación del artículo data de 19772 y Gladys fue asesinada en 1979 (3 de junio). Ese día, 6 de junio de 2026, coincidiendo con la fiesta de la escuela, se celebraba en nuestro barrio (Egia (Donostia)), del que Gladys fue vecina, un homenaje por su muerte. El 47º!

Como digo, la coincidencia, fue que tan sólo un día después de leer este artículo,  Nicola me comparta esta otra experiencia de lucha ambiental en Sicilia de la misma época, y también exitosa, el Zingaro.

Manifestación anti-nuclear en Barcelona (1979) (foto: José Luis Spuch)

No es el mismo proyecto, pero el artículo de Nueva Dimensión «¿Nuclear? No, gracias» termina de forma apoteósica evocando también una lucha ambiental en Sicilia. No es contra una carretera, sino contra una industria química. Pero las dos son de la misma época y las dos se detuvieron.

¿Cuántas veces nos llegan noticias de luchas de Italia? Y en dos días conozco dos luchas de los años 1970, las dos de Sicilia, que no conocí! ¡Y las dos exitosas!!

Aquí coincidimos mucho con Italia porque compartíamos objetivos y planteamientos con la lucha contra el Tren de Alta Velocidad (TAV) en el norte, en Val de Susa. Le comentoa Nicola la lucha del parque de Bosco en Boloña que hemos seguido, y todo lo relevante a los efectos de la crisis climática en la zona de Emilia-Romaña, aunque como sabemos es general, planetaria. Esas luchas las conozco por la gente de Wu Ming, y claro, cuando se lo comento a Nicola, ahí se abre otra brecha por la admiración que ambos profesamos a este colectivo por su propuesta literaria y política (al parecer él hasta conoce a alguno de ellos!). Y conozco otras luchas por compañeras, la del polo químico de Porto Marghera en Venecia, o actualmente las de los parques eólicos en Cerdenya. Pero eso no es Italia… Sicilia tampoco.

Ahora compartiré todo esto con ellos también.

La lucha por la Reserva Natural del Zingaro

Marcha del Zingaro (www.riservanaturalezingaro.it)

La marcha y la conquista ambiental a la que se refería Nicola era la conocida como Marcia dello Zingaro de 1981 y que consiguió el estatus de Reserva Natural para esta zona costera del oeste de Sicilia entre Trapani y San Vito Lo Capo (provincia de Trapani). Esta reserva abarca 7 km de costa virgen, que incluye calas, acantilados y ecosistemas, que estaban amenazados por proyectos de construcción y la explotación intensiva del territorio. Como nos explicó Nicola, 40 años después él quiso que sus hijos, ya con capacidad de apreciar, pudieran conocer ese espacio protegido como él lo hizo entonces. Por eso les llevó ahora, antes de empezar la temporada alta. Según él, la vida acuática de la zona es increíble.

La marcha en sí no fue más que la conclusión de un movimiento ciudadano previo y que en aquel momento coincide con otras luchas ecológicas, que ahora podemos considerar origen de un movimiento. La marcha partía de Scopello y recorrió 10 kms. En ella, como en las marchas que aquí también organizamos, las personas organizadoras ofrecían información en los distintos puntos del trazado sobre la biodiversidad y las amenazas. Esta marcha y la campaña que la auspiciaron fueron el detonante para que luego las instituciones formalizaran la protección de la Reserva, y así se celebra y se considera también cuando se publicita esta zona.

El caso nos recuerda a las luchas contra la urbanización actuales de enclaves como el que amenaza Maricá (Brasil) (de la empresa española Cetya) o el de Coyul (Oaxaca, México)3 o incluso el de Gaza donde Trump anunció su plan de turistificar la costa, o tantos otros, porque el turismo es sin duda una industria de un gran impacto ambiental. El turismo va unido a infraestructuras que son también una gran amenaza, y las luchas contra carreteras nos retrotraen a luchas aquí (Leizaran, SuperSur) y otras en otro lugares como la actual en Punilla (Córdoba, Argentina), o las luchas ya citadas aquí contra el TAV y en Italia, o contra el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) en México

Charla sobre la lucha contra el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) en Altsasu (17 de junio 2026)

[Y añadimos más coincidencias aquí: justo cuando escribimos esto, activistas contra el CIIT se encuentran de gira por EH, mientras una caravana recorre Europa. Pero además el 19 de junio la OIT (Organización Internacional de las Trabajadoras) se manifestaba sobre la Autovía de Punilla denunciando  incumplimientos del Estado argentino en su construcción. Y el 22 de junio, tras un proceso de año y medio, se ratificó la sentencia absolutoria para las 21 personas defensoras comunitarias criminalizadas por su labor en defensa del territorio de Coyul!]

Pero pese a aquella victoria de la población  contra el expolio de un territorio tan apetecible para los intereses turísticos y de la construcción, las amenazas y los impactos han sido una constante en Sicilia. Desde entonces, la gente local de Sicilia así como los grupos ecologistas se vienen oponiendo a numerosas afecciones en la costa, muchas de carácter ilegal. Así, actualmente, llevan a cabo la campaña «Abbattiamolo («¡Derribémoslo!») en alusión a las construcciones ilegales en la costa (por ejemplo en el Parque del Valle de los Templos, en Maddalusa, (Agrigento))

El contexto histórico

El artículo «¿Nuclear? No, gracias» (Nueva Dimensión nº 90) al que aludíamos, data de 1977, que como decimos, y como bien representa, coincide con la época de oposición nuclear y de gran actividad política al tratarse del tiempo justo tras la muerte del dictador Francisco Franco (1975) y ser un tiempo de apertura en la materia de derechos civiles, pero sobre todo de gran efervescencia a causa de tantos años de opresión.Coincide también con un periodo de efervescencia política a nivel internacional tras el mayo francés, movimientos de guerrillas y procesos de descolonización, y la crisis energética de 1973.

En esos años en el estado español se multiplicaban las manifestaciones de carácter feminista, nacionalista, por los presos, contra la represión, ecologista. Ese mismo año se realizó la primera marcha por derechos LGTB en Barcelona. Pero además el artículo coincide en fecha (junio de 1977) con las primeras elecciones democráticas en el estado español. Como bien refleja el artículo, pese a la presunta apertura e instauración democrática, el estado seguía reprimiendo las demandas populares de igual forma: con la represión, a porrazos!

Propaganda electoral en 1977 (Foto: Colita (colitafotografia.com))

Ese mismo año 1977 se configuró en Barcelona el Comité antinuclear de Catalunya (CANC). No sabemos si esta manifestación del artículo fue convocada por CANC, aunque éste si fue responsable de otras multitudinarias en 1979 y 1980.

En Catalunya ya se habían dado inicio a distintas centrales. La de Vandellós fue iniciada 10 años antes (1967) y puesta en marcha en 1972 (para 1989 ese reactor ya fue clausurado, mientras en 1988 se puso en marcha el que está operativo en la actualidad. Se planteó un 3º reactor que fue desestimado por la moratoria nuclear decretada en 1984. Ascó por su parte, que es a la que se oponían en esta manifestación, comenzó a ser construida en 1974 pero no empezó a operar hasta 1984 (el segundo reactor en 1986).

No tenemos imágenes de los porrazos de los grises de los que nos habla Luis Vigil en su artículo pero serían parecidos a estos contra marcha por la libertad también en Barcelona un año antes, 1976. (Manel Armengol )

Ese mismo año de 1977 también se organizó otra manifestación en el concello de Xove (Galiza), donde se proyectaba la construcción de otra central nuclear. Este paraje costero de Regodela se considera también «dunha beleza natural incomparable» y también fue preservado por la acción popular. Como el Zingaro.

En Euskal Herria por su parte, como resultado del movimiento popular, no se construyeron las centrales programadas de Ea-Ispaster, Deba y Tutera, mientras que la de Lemoiz, ya terminada, nunca se puso en funcionamiento (antes de estar completada entró en vigor la moratoria nuclear del 1984). Un mes después del artículo que nos ocupa, en julio de 1977, 150.000 personas se manifestaron en Bilbo contra las propuestas nucleares. El movimiento anti-nuclear fue muy activo, pero ETA también actuó con varias bombas en la central de Lemoiz y también en oficinas de la compañía eléctrica que la construía, Iberduero (actual Iberdrola), y causó la muerte a 2 personas responsables del proyecto. Como resultado de aquellas movilizaciones populares masivas surgió el movimiento ecologista vasco.

La moratoria nuclear decretada en 1984 es sin duda el logro más significante del movimiento anti-nuclear. Pero pese a esa moratoria, en el estado español se mantuvieron operativas las centrales ya construidas, que eran seis. Por eso, por las fechas en que se construyeron, todas son antiquísimas y han sobre-pasado su vida útil. Pero de ellas solo se ha cerrado Garoña  (2013). De las otras, dos son las mencionadas catalanas de  Ascó y Vandellós, que, como el resto (Almaraz, Cofrents, Trillo), han visto sus vidas alargadas para amortizar la inversión de su construcción. La de Confrents cumplió 40 años en 2023. Su concesión caducaba en 2021 pero el gobierno la prorrogó hasta 2030. Ahora, de nuevo le tocaría el turno de cierre a Almaraz en 2027 pero ya están planteando el prorrogarlo.

40 años sin nucleares en Italia

Pero los logros en materia ambiental que comentamos no son los únicos de Italia. Quizás el más relevante sea el haber conseguido la prohibición de la energía nuclear en 1987. Entre los hitos de la energía nuclear tenemos los accidentes de Three Mile Island (EEUU, 1979),  Chernobyl (Ucrania, 1986) y Fukushima (Japón, 2011). En Italia ya operaban centrales nucleares, pero con el accidente de Three Mile Island 20.000 personas salieron a las calles en Roma. Con Chernobyl se repitieron las movilizaciones, pero los resultados del desastre fueron tan terribles, que también se propuso el realizar un referéndum (herramienta democrática) para abandonar la energía nuclear. Éste se celebró en 1987 resultando contrario a la continuación de esta energía. Así se tuvieron que detener 3 centrales ya operativas y la conclusión de otra en construcción.

Ahora, en 2025, el gobierno de Georgia Meloni ha promulgado una ley para revocar esa prohibición e impulsar la energía nuclear en Italia. La propuesta también incluye otra para los residuos, ingrediente obligado de esta ecuación. Y también esta propuesta, una vez más, se caracteriza por el centralismo italiano, que considera la periferia y las islas (Cerdeña en particular) como el lugar ideal para ocultar estos residuos altamente peligrosos y contaminantes.

40 años del abandono nuclear en Italia. 40 años de la protección del Zingaro en Sicilia. Rememoramos luchas y logros, porque son memoria. Son parte de nuestra inspiración. Porque seguimos luchando.


NOTAS

1En el libro Geer plantea que la familia nuclear «tradicional» capitalista reprime sexualmente a las mujeres, convirtiéndolas en eunucos.

2Añadir que sería uno de los primeros años de movilizaciones como tal, porque ese es el año que se considera como origen del movimiento antinuclear por Ecologistas en Acción. Ver: «El movimiento antinuclear en España 1977-1990»
www.ecologistasenaccion.org/16239/el-movimiento-antinuclear-en-espana-1977-1990

3Por cierto: este 22 de junio, tras un proceso de año y medio, se ratificó la sentencia absolutoria para las 21 personas defensoras comunitarias criminalizadas por su labor en defensa del territorio de Coyul.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑